El año 1969 Chevrolet preparó una edición especial de su clásico Corvette, el Astrovette, especialmente preparado para los tripulantes del Apollo 12.
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El AstroVette se fabricó de manera exclusiva para los tres astronautas que formaban la tripulación de la misión Apolo XII.
Desde inicios de la década del ‘60 la Nasa comenzó invitó a los más jóvenes pilotos a postular para ser parte del desafío lanzado por el Presidente Kennedy, llegar a la luna.
Aceptar el desafío convirtió a un destacado grupo en héroes nacionales. Eran los que hacía frente al peligro desconocido que representa el espacio ultraterrestre.
Aunque hoy en día los vuelos espaciales pueden parecer algo rutinario, los proyectos Mercury, Géminis y Apollo, representaban un desafío de dimensiones colosales, protagonizado por cientos de miles de personas, de los que los astronautas eran la cara visible y los que arriesgaban la vida en cada misión.
Los elegidos trataban con el peligro cara a cara, enfrentando los problemas de la exploración espacial como aviadores militares y pilotos de prueba. Poner a prueba los límites del hombre y la máquina era su negocio.
Esos mismos hombres, se convirtieron en los favoritos de todo un país, que (dice la leyenda) les permitía pasar a llevar algunos de los límites establecidos, por su especial condición, al enfrentar a la muerte en pos del progreso de la ciencia.
No es de extrañar que uno de los ámbitos en que se tomaban más libertades tuviera que ver con sus automóviles, así los astronautas se vinculaban a otra leyenda americana, el Corvette. El piloto de la Marina Alan Shepard, uno de los "Mercury Seven", ya poseía dos Corvette, cuando se unió al programa espacial en abril de 1959.
Este hecho no pasó desapercibido para la General Motors, que rápidamente se dio cuenta de la tremenda publicidad que podía significar para ellos estar ligados al programa espacial, obsequiando un Corvette modelo año 1962 a Shepard, luego que se convirtiera en el primer estadounidense en el espacio.
Por esos años Shepard y Gus Grissom se hicieron muy cercanos a Jim Rathman, ganador de la 500 millas de Indianápolis en 1960 y uno de los más importantes concesionarios de Chevrolet y Cadillac en Florida, con quien salían a exigir .
Rathmann recibió un reconocimiento muy especial de los miembros del programa Apollo, que colocaron una calcomanía de la agencia en el módulo lunar que descansa hoy en la Luna.
Rápidamente otros astronautas adquirieron sus Corvette, incluso algunos se lo tomaron muy seriamente, como Gordon Cooper que obtuvo una licencia para NASCAR.
Pero la tripulación del Apollo 12 tuvo un acercamiento bastante más cercano al Corvette. Charles "Pete" Conrad Jr., Richard Gordon Jr., y Alan Bean, fueron los únicos en recibir de parte de General Motors tres Corvette muy especiales.
La insignia del auto de Alan Bean dice LMP, que corresponde a su puesto en el modulo Lunar.
Se trataba de tener tres autos iguales, que llevaran las insignias de la misión y que sirvieran para unir más a la tripulación, y de paso, nuevamente, reforzar la idea de la unión entre Corvette y los astronautas.
Los tres AstroVette, en realidad tres Corvette Stingray, estaban pintados de color Riverside Gold, pero además tenían un diseño especial de color negro en parte de la carrocería, con una línea blanca entre ambos colores. Estaban equipados con motores de 427 pulgadas y 390 hp, con caja manual de cuatro velocidades y aire acondicionado.
Lo único que diferenciaba a los autos, era una insignia especial, de color azul, blanco y rojo. En la de Bean habían puesto LMP (Lunar Module Pilot), en la Charles Conrad Jr, decía CDR (Commander) y en el de Richard Gordon CMD (Command Module Pilot).
Pero los astronautas no podían quedarse con estos vehículos, pues se trataba de un arrendamiento por parte de GM, así que pasado un tiempo volvían a manos de la empresa. Hoy el auto de Bean se encuentra en manos de un coleccionista, que lo restauró completamente y lo presenta en diversos eventos relacionados con los viajes espaciales, para recordar, una vez más el pasado gloriso de este auto, ligado a una de las más grandes aventuras emprendidas por la humanidad.
El Stingray y al fondo el cohete Saturn V, que llevo a la tripulación del Apollo 12 a la Luna.
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